viernes, 30 de marzo de 2007

No lo digo yo

Carta publicada en El Mercurio el 29 de marzo

Señor Director:

Siendo chilena, mujer, concertacionista, que votó por Bachelet, no puedo evitar manifestar mi preocupación por lo sucedido en el último tiempo en mi país y con el Gobierno, a pesar de que se me puede considerar poco objetiva por mi relación con una ministra saliente.

Dos veces se ha hecho cambio de gabinete en un momento inoportuno, cediendo a presiones de la oposición y reflejando inestabilidad. El cambio de esta semana causó mayor incertidumbre porque con excepción del ministro de Transportes, los ministros salientes no tenían relación con los problemas más graves del último tiempo.

¿Cuáles han sido estos problemas? En primer lugar, el Transantiago, en que de todos los involucrados sólo el ministro Espejo dio la cara y se la jugó, no obstante la limitación en atribuciones y recursos. En segundo lugar, el error en la designación de la subsecretaria de Chiledeportes, en cuyo caso no sólo no se estudiaron bien sus antecedentes, sino que tampoco fueron comunicadas su designación ni su destitución a la autoridad correspondiente. Tercero, mostrarse como un Gobierno censurador al no permitir la emisión del programa Epopeya, y, cuarto, el impasse creado con Perú por la inoportuna inclusión de un texto conflictivo sobre aspectos limítrofes en la ley de nueva región de Arica. Finalmente, la más baja tasa de crecimiento de la región, de 4%, en el año de mayores ingresos por exportaciones de nuestra historia.

¿Qué relación tienen la Secretaría General de la Presidencia y los ministerios de Defensa y de Justicia en estos temas? Quizá la Presidenta estimó que estos ahora ex ministros tenían alguna deficiencia en su gestión, pero en su discurso de cambio de gabinete sólo se refirió al Transantiago; queda la duda de cuál es la solución que se ha ofrecido para ese problema concreto, cambiando ministros ajenos a éste y también a la única autoridad que mantenía alguna credibilidad en el tema.

Más decepcionante aún es el abandono por parte de la Presidenta de principios básicos de su campaña, como la paridad de género y la designación de "nuevas caras". Para muchos, la sensación que queda es que las buenas intenciones de la Presidenta han sido derrotadas por las visiones conservadoras que ejercieron presión desde el principio de su gobierno.

ALEJANDRA ÁLVAREZ BLANLOT

Hasta la hija de la ex ministra se queja....

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