domingo, 15 de abril de 2007

Nibaldo Mosciatti, uno de verdad


“No existe la televisión pública”
Juan Sharpe La Nación, Domingo 15 de Abril de 2007

Su informativo “Radiograma” remece la pauta informativa con su visión dura, sin concesiones, desnudando las miserias de la política y los abusos. La cadena de “La Radio” cubre a todo el territorio y denuncia también el centralismo. El clan Mosciatti resiste a los grandes grupos y demuestra que la independencia es posible. Aquí Nibaldo, el menor de los hermanos, desnuda la sociedad de castas que, en su opinión, perpetúa una Concertación connivente con los poderes fácticos.

En tiempos que las radios pequeñas son tragadas como sardinas por los tiburones de los grandes grupos, su Radio Bio-Bio (99.7 FM) sigue inalterable en su oferta informativa independiente, con un fino olfato para detectar las preocupaciones de sus auditores y con marcado carácter regionalista. La Radio es heredera del periodismo que luchó contra los abusos de la dictadura y continúa en el bando de la “gente”, sin ceder a las tentaciones del periodismo de relaciones públicas o cooptada por las grandes empresas del lobby comunicacional.

–Ustedes, el clan Mosciatti, han creado una marca independiente en un mercado donde los chicos suelen desaparecer.

–Es la impronta familiar y es el mejor homenaje que le podemos hacer a mi viejo, que creó la Radio Bio-Bio.

–¿Cuál es el secreto para mantenerse en un mercado regido por los grandes avisadores?

–Hay pocos espacios para generar proyectos comunicacionales, porque el mercado está controlado por holdings económicos que detrás tienen intereses en mineras, bancos, pesqueras, sectores forestales, previsión, salud. Ellos no pueden hablar de pesca o previsión sin traficar con sus intereses. Nosotros sólo somos una radio y nuestro interés es la audiencia.

–¿Cuál sería el estado de la libre competencia?

–No hay libre competencia. Lo que sí puede haber es dumping. Por ejemplo, ¿Canal 13 todavía descuenta el IVA? ¿De verdad Canal 13 es una fundación sin fines de lucro de la Universidad Católica? ¿No es dumping lo que está ocurriendo entonces en el 13?

–La tendencia de las comunicaciones es la concentración y el monopolio.

–Es una tendencia que hay en todos lados, pero no en la radio, que es el medio más creíble en Chile, y una de las razones es porque hay mucha diversidad de oferta y mayor credibilidad. Ese pluralismo viene de la época de la Unidad Popular.

–¿Qué marca la política chilena desde ese tiempo?

–La traición. Hemos vivido tantas traiciones en la política. ¿Cuál es el drama de nuestra derecha? Que carga con haber traicionado el discurso libertario y democrático con que hizo oposición a Allende, donde ponía atención sobre los desvíos autoritarios del Gobierno de Allende, que existían. Estos paladines de la democracia se convirtieron en los sostenedores de una tiranía. Y ahora estamos viviendo la gran traición de la Concertación, que es esta idea de volver a la democracia con cierta categoría moral. En cambio, esta suerte de tolerancia a la corrupción me da asco. Y tal como le pasó a Felipe González, éste es su talón de Aquiles, un talón que crece tanto que no va a ser difícil apuntarle con la flecha.

–¿Tan grave ves la crisis de la Concertación?

–La veo mal, pero no me preocupa. Al contrario, está muy noticiosa y eso me agrada. Tenemos una Presidenta que es una gran candidata. Encuentro complicado andar tomándose fotos mientras está la escoba con el tema de la educación. Sacamos este proyecto de ley y sacamos el tema del lucro, que es un guiño a la platea, porque todo el Gobierno se vanagloria con las concesiones en obras públicas, que es puro lucro. La pregunta de fondo, y que la Concertación no se hace porque sabe que la respuesta es muy terrible, es que de verdad mientras tengamos estas diferencias abismales entre educación pública y privada, no sé si podemos hablar de sociedad democrática.

–La educación perpetúa la desigualdad y las clases.

–Aquí la gente se va al colegio donde le alcanzan las lucas, después a la universidad donde le alcanzan las lucas. O sea, reproducción “ad eternum” el modelo de sociedad de castas, porque esta es una sociedad de castas. Castas que se apitutan entre ellas.

–Sin embargo, la Reforma Procesal Penal ha posibilitado que personajes que jamás habrían sido condenados en el sistema antiguo hayan tenido que someterse a un juicio público, como el caso Tocornal.

–En el ámbito penal sí, pero en los grandes delitos de este país, que son los económicos, no se avanza. Vivimos en una sociedad donde la gente es abusada de forma sistemática, que ha permitido la usura de las grandes marcas y grandes tiendas durante mucho tiempo. Cobran más que la tasa máxima y a nadie le importa. Empiezas a sospechar si el poder está comprado por esa gente. Yo creo que sí, aunque no necesariamente a través de una cuenta bancaria. Pero sí cooptados.

–¿Pero algo se ha avanzado?

–Sí, tenemos un espacio de mayor libertad. La transición funcionó con un diseño que incluía la desmovilización de la gente para que fuera controlada por la cúpula de la Concertación y la cúpula de la dictadura y negociar los avances. Lo que estamos viviendo, que es fruto de 17 años de aprendizaje, es que cada vez hay menos tolerancia al abuso. La gente se irrita más y más rápido y no aguanta abusos ni humillaciones, y está ocupando un espacio que le pertenece. Pero siento que de arriba no hay ninguna clave de lectura ni capacidad de administrar eso. Tú tienes una tarjeta de crédito, que te la regalan, la cierras, vas y la devuelves y te siguen cobrando y nadie hace nada.

–El sistema financiero es como el limbo, un espacio inasequible.

–Los bancos son lo peor que hay. Esa pregunta de Bertolt Brecht: ¿qué es robar un banco comparado con fundar un banco? ¿Qué es más delincuencial? Es una pregunta súper pertinente. Porque la usura no es lo mismo que el lucro. Nadie pesca la usura, porque es una palabra muy antigua, como la pudicia. Igual ves a los empresarios haciendo gárgaras con su supuesta responsabilidad social. A los políticos los disculpas porque sabes que los pobres no tienen ningún poder. La gran transformación que hizo “El Mercurio” cuando terminó la dictadura fue aumentar sus páginas sociales para que cupiera la gente de la Concertación. Y en ese trasvasije de cócteles terminaron en los directorios. Y Ahí están.

–Eres peligrosamente bakuniano.

–No te voy a decir dónde tienen una ficha mía como anarquista. El problema de la Concertación es que la gente ya no soporta más que sean todos parientes. Eso es impresentable.

SIN TELEVISIÓN PÚBLICA

–Te fuiste de TVN cuando llegó René Cortázar. ¿Por qué?

–Cortázar tiene sus méritos, es trabajador, eficiente y muy claro en sus convicciones, a pesar de que con ellas pretenda avasallarte; tiene algo de talibán en el ámbito religioso. Cortázar llegó a TVN a arreglar las cifras, pero también institucionalizó la censura. Cuando renuncié se lo dije: “Me voy porque mi trabajo no está siendo evaluado con criterios periodísticos, y después de haber peleado en la dictadura, tú has instaurado un régimen de censura y no lo voy a aceptar”. Cortázar llegó cuando esa temporada de “El mirador”, donde yo trabajaba, ya estaba grabada y, por lo tanto, censuró programas que ya estaban hechos. Fue traumático para nosotros y también para él. El drama es que no tenemos televisión pública.

–¿Qué tenemos?

–Una televisión que funciona con cánones privados y que para no tener problemas es una televisión oficialista, no gobiernista, porque el oficialismo va desde los intereses de la UDI hasta el Partido Socialista y parte del Partido Comunista. Una televisión que obviamente se cuadra y considera que lo que ha hecho este niño Lizama que agredió al auto de la jueza Chevesich –no a ella– merece las penas del infierno.

–Lizama ha sido el chivo expiatorio de la violencia callejera.

–Cuando una turba ataca a una mujer es una gran cobardía, pero convertirlo en la expresión de la delincuencia de hoy es mucho. ¿Es más grave, en términos penales, rayar un auto con una piedra que entrar al dormitorio de un señor a un balneario a robarle el velador? A uno lo meten en la cárcel y al otro no. Ahí te das cuenta que es una sociedad de castas. Respondes de acuerdo a tu casta. Cuando la justicia actúa según la casta del caso, no hay Estado de Derecho.

–Pero estábamos en la televisión pública.

–Lo que me preocupa es que no haya televisión pública. Es un tema grave. Y además con esta ley que la rige, que instituyó este directorio pluralista y que por Chile pluralista se entiende la representación de los partidos políticos, que significan el 5% de la población. Ese directorio debía ser de gente vinculada la tele para que justamente sirviera de paraguas para frenar las presiones políticas, pero hicieron el directorio para poner directamente en el interior de TVN las presiones de los partidos políticos. Está todo funado.

EL MAPU, REBELDÍA Y AMBICIÓN

–¿Cuál es tu opinión sobre el rol del MAPU, que tanto fascina a los opinólogos?

–El MAPU es un imaginario que tiene algunos aspectos reales porque existen los personajes y logran estar en cuentos de poder y arman una red. El MAPU es la rebeldía y la ambición; creo que su raíz católica ha influido mucho. Ahora te encuentras que el Partido Socialista está lleno de gallos confesionales que van a misa, lo que me parece increíble y divertido; ahí te puedes dar cuenta de cuánto ha influido el MAPU en cambiar al Partido Socialista. Pero la transición se entiende más por Aylwin, que es otra forma del catolicismo. Un tipo que llega con la culpa y trata de desviarla y que genera esta transición donde se concede mucho justamente porque él es uno, no el único, que está en el origen del trauma.

3 comentarios:

Ricardo M. dijo...

cómo está, señor?
Lo acabo de pillar por estos lares.
Actualice su blog, que lo ha dejado botado.

Muchos saludos y suerte, viejo currinche.

yo dijo...

me cae bien nibaldo , buena la con-versacion que se publica.

( y bachelet no es socialista, el partido socialista de chile no es socialista...un paso adelante y dos hacia atras...)

Anónimo dijo...

bastante errático su comentario y propuesta de "pasando y pasando" con respecto a la deuda histórica de los profesores. voy a hacer una analogía: a usted, un empleador le debe plata, pero después de 20 años de decirle que "algún día arreglaremos", le plantea que sólo le pagará si usted se compromete a trabajar más duro "de aquí para adelante,sino no"; osea, debe hacer mérito para "ganarse" el derecho a cobrar una deuda de 20 años.
señor mosciatti, hablar es gratis, pero no abuse.

atte. hijo de profesores.